Adiós por tercera vez JGC
Como lo comenté al final del capítulo anterior, salí con mis mujercitas del salón de fiestas infantiles, en donde la nenorra jugó y jugó y jugó, entonces llegamos a casa de mi suegra, a quién, por cierto, llevamos a la fiesta.
Dejé allí a las tres mujeres (previo acuerdo con mi sra., obviamente). La tarde comenzaba a terminar, por lo que me dirigí de manera rápida al metro más cercano, para trasladarme a la "Terminal aérea", donde había quedado de ver a mi amigo JGC.
No tardé mucho para llegar, pues estaba relativamente cerca, él ya estaba allí y el gusto de vernos fue mayúsculo, nos dimos un fraternal abrazo estilo Acatempan. ¡Ya teníamos 8 meses de no vernos!, y no sólo eso, sino que el estaba a punto de partir, nuevamente hacia Montreal, con un tiempo indefinido de posible retorno.
Así que lo vi, me recordó el momento en que, 3 meses atrás había estado en prácticamente ese mismo lugar, despidiendo a mi amiga BRR y su linda familia, en el evento titulado Ir para verlos partir , ¿¿por qué será que yo tengo que quedarme del lado aburrido de las cosas??. Pero de todos modos que buen recuerdo.
Y entonces platicamos: futbol, escuela, mujeres, trabajo, viaje, familia, nada que tenga que escribirse en este post, pero si cosas de importancia para los dos. Disfrutamos un café con un poco de alimento, el último de JGC en tierra aztecas, por un tiempo, claro está; el tiempo se nos pasó como agua y rápidamente dió la hora de abordar.
Y una vez más vi cuando algún amigo cruzó la ya conocida frontera entre los aventureros y los no-aventureros. Y cuando lo vi pasar esa frontera lo entendí: ¡Debo tramitar mi visa, pasaporte y todo lo demás!, sé que algo grande ocurrirá.
... Seguiremos soñando ...
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