Maldita tecnología
Este es uno de los pocos momentos en el que me choca la tecnología
Me encuentro revisando el "feis" cuando aparece tu foto, junto a la leyenda: "Hoy es cumpleaños de...", con la franca invitación de ir a su muro para felicitarla.
Pero, eso no provoca que pensara en tí, yo ya estaba pensando en tí, desde días antes, cuando sabía que se acercaba tu cumpleaños, aunque ya no cumples, lo sigo viendo en el feis, aunque en mi mente también está.
Lo que si me provoca es revisar mi teléfono, encuentro tu celular, que obviamente ya no te pertenece, la comañia de telefonía celular ya lo reasignó, lo tiene alguien cuyo rostro denota felicidad en su foto del chat, pero yo sé que ese era tu chat, que en esa foto debiera ver tus chinos o tu rostro, o un mustang o cualquier cosa que hiciera referencia a tí.
Y eso me hace pensar en la vida y su fragilidad, en tu auto y tu accidente, en que no pude decirte lo mucho que te estimaba y lo mucho que te agradecía lo que hacías por mi; bueno no, la verdad es que si te lo pude decir, y eso reconforta un poco mi alma.
Pero hoy estoy decidido: aunque yo soy el tipo de personas "almacenadoras", guardo teléfonos, cartas, documentos, papeles, dulces, muñecos de peluche y en general todas las cosas que me hacen recordar a los viejos tiempos, he decidido borrarte de mi celular, porque ese número ya no te pertenece, porque no debiera verlo con el nombre que no le corresponde, porque esa no eres tú, porque jamás volveré a verte.
Y me doy cuenta que eso no hace que piense menos en tí, o que te olvide, no necesito ver ese número junto a tu nombre para recordar los tiempos vividos, los ratos alegres, los momentos tristes.
Eso lo tengo en mi mente, en mi corazón, y tal vez en el blog, pues vale la pena tenerlo, tal vez escribirlo, valió la pena conocerte, Dios me dio esa oportunidad, pude hacer más por tí, pude hacer más contigo, pero fue justo lo que debíamos vivir juntos, así estábamos destinados.
Fue un placer haberte conocido, haberte entendido, saber que exististe, aunque fuiste demasiado para este podrido mundo.
Comentarios