No me sube agua al tinaco
Uno de los trabajos de hombrecitos más difíciles de hacer es: Lavar un tinaco
Porque hay que sacar el agua, meterse a un lugar encerrado a empaparse y tallar, quitar el sarro con el poder de las manos y un zacate, todo con fuerza en una posición incómoda, tallando unas paredes incómodas, por lo que es una ardua labor.
Por eso el día de hoy, aprovechando los días de descanso, me tocó realizar esta actividad: solo que como estaba bastante sucio, tuve que utilizar algunas cantidades importantes de cloro y un quita-sarro cuyas instrucciones decían que utilizara uno en áreas cerradas, pero como uno normalmente es terco y no sigue las instrucciones, decidí echar un poco del líquido en el tinaco.
Al principio todo parecía estar normal, con el líquido antes mencionado el sarro comenzaba a quitarse más fácilmente; el problema fue cuando comenzaron a arderme los ojos, tuve que salir del tinaco a revisar la etiqueta del quita-sarro, y para mi sorpresa decía algo así:
No utilizar junto con cloro, evite el contacto con los ojos.
Entonces vi que había creado una combinación mortal (bueno, tal vez exagero), pero si me di prisa en limpiar todo el tinaco, a la mayor velocidad posible, sin embargo después de un rato comencé a sentirme como Homero Simpson cuando lava el sótano con productos como el que yo escogí y empieza a alucinar con los muñequitos de los productos de limpieza.
Pero al final lo logré, aunque debo admitir que a cada momento iba sacando poco a poco la cabeza para poder respirar, en una de esas sentí un poco de mareo, creo que si me estaba afectando la combinación explosiva que generé.
Después de un rato me sentí aliviado de haber terminado la labor, pensando que la próxima vez utilizaré una máscara antigases para verme retro y pro a la vez.
Lo bueno que esta experiencia me dió la idea de un relato corto para mi libro de relatos cortos, espero que algún día lo lean. (tal vez hasta vea la luz en este blog)
...Seguiremos oxigenando...
Comentarios