Mazatlanazo Parte II - Pura Playita

¡Hola aventureros y aventureras!

Como ya saben, si es que leyeron el post anterior , la nenorra y yo amanecimos en Mazatlán, Sinaloa, México, América, exPangea, Planeta Tierra.

Diría que nos despertó el sonido de la banda, pero no, la música no llega hasta acá, diría que nos levantamos temprano, pero no, a la nenorra no se le da eso de levantarse temprano… y menos en vacaciones; pero como justo son VACACIONES, decidí dejarla dormir hasta que ella quisiera, mientras yo aproveché para leer un librito… (Ando medio asustado con ese librito, pero ese es otro cuento).

Bueno pero la nenorra se alcanzó a levantar para que pudiésemos ir al buffet que nos incluía el hotel, el cual aprovechamos muy bien, pues necesitábamos prepararnos para salir a disfrutar del puerto.

El objetivo del día era disfrutar de la playa, así que después de algunas recomendaciones dadas por el personal del hotel, nos decidimos por ir a una playa conocida como “Playa Camarón Sábalo”, aunque creo que el recepcionista nos dijo otro nombre, pero para no fallar es la playa que se encuentra en las letras “MZT” Y “El Venado”.

Esas letras no son las mismas letras que se conocen como “las letras”, sino que se trata de otras letras lejanas a “las letras”. Yo diría que son “las letritas”, pues sólo dicen MZT; a comparación de aquellas que se encuentran en donde inicia el malecón, esas son las más famosas y está la palabra completa: “MAZATLÁN”.

Para no fallar les dejo la muestra de “las letritas”. Si se fijan bien, entre la Z y la T hacen la forma de un Venado.

No fue fácil encontrar dónde estacionarnos allí, pero después de mucho deambular nos encontramos con un estacionamiento público que tenía espacio, así que ahí dejamos el auto y caminamos hasta la playa, no estuvo cerca pero lo logramos. Llegamos y nos instalamos inmediatamente en una sombrilla de esas que te alquilan en cuánto pisas la playa, así que rápidamente quedamos bien ubicados: cerca de un espacio con baño y en un lugar adecuado para darse el chapuzón en el mar.

Y justo eso hicimos: Primero “escondimos” las cosas debajo de la toalla, justo como todo el mundo “esconde” sus cosas y entonces ya estábamos listos para sumergirnos.

Escogimos esta playa porque nos habían dicho que aquí el oleaje era bajo, resulta que nuestro informante no se equivocó, la playa se encuentra enfrente de la “Isla de Pájaros”, la cual sirve como rompeolas natural y provoca que las olas no lleguen tan fuertes, de verdad es un espacio en donde se puede disfrutar del mar con bastante seguridad.

La playa estaba bien y el sol se ocultó a ratos, lo que nos permitió disfrutar un paisaje similar al siguiente:

Obviamente no puede faltar la clásica venta de: cocteles, refrescos, donas, pulseras, banana, parachute, ya saben, todas las amenidades propias de la playa, pero además no puede faltar la banda tocando en vivo y a todo calor!!. No falta algún espléndido que le paga a la banda y ¡ámonos!, hay musiquita en la playa.

Terminamos nuestro día de playa y nos regresamos al hotel para bañarnos y después ir a cenar, pero como era tarde decidimos cenar en el hotel, el restaurante estaba bastante bien por lo que fue una gran opción.

Después de “nadar” y “quemarnos” con el sol, pero sobre todo después de la cena estuvimos listos para ir a dormir. El día estuvo lleno de pura sabrosura.

Mañana le seguiremos, pero les advierto que para mañana está contemplado un día tranquilo… Ya mañana tendrán más información.

Es todo por hoy, pero recuerden que…

…Seguiremos asoleando…

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