El tephe Vol. 2
Bueno señoritas y señoritos, como ustedes saben, si es que leyeron el post del día 31 de marzo se habrán dado cuenta que ando sin proyecto, por lo que la nenorra y yo, planeamos, de un momento a otro, ir a uno de sus lugares seguros, aquel balneario que le gustó hace varios años llamado el Tephé y cuya recomendación y análisis la pueden encontrar justo aquí
Así que, para reconfortar un poco a la nenorra y para reconfortarme a mí de que ando sin proyecto, decidí que era una buena idea que fuéramos, al fin y al cabo es un lugar ya conocido, a la nenorra la encanta, a mí no me molesta ir y por último, es un buen espacio padre-hija, que no lo necesitamos pero de igual forma no nos cae nada mal, además, dejamos a la mamá libre para que haga las fechorías que le hagan falta.
Así que agarramos nuestros trajes de baño, unas chanclas y una toalla y salimos disparados al lugar. Llegamos y el sol estaba a todo lo que daba, por lo que nos pusimos bloqueador solar y nos dispusimos a echarnos a las albercas…
Y una vez dentro, no hubo nada ni nadie que nos sacara de allí, tanto que a las pocas horas de estar allí caímos en cuenta que los dos estábamos bastante tostados, tostado fuerte, por así decirlo.
Nos asustó un poco el color, sobre todo el que agarró la nenorra, ya saben, cuando debajo del tirante del traje de baño se ve blanquito y todo el rededor tostado/rojizo/quemado/doloroso. Bueno, aún no era doloroso pero yo le dije a la chamacona que tal vez o mejor era salirnos a la sombrita, pero eso no ocurrió, ya que la alberca estaba deliciosa, por lo que era un placer permanecer allí, sólo buscamos un espacio donde los árboles daban algo de sombra, y permanecimos allí hasta que el sol comenzó a ocultarse en el horizonte.
El restaurante del hotel prepara bastante bien la comida, de hecho me da la impresión que cambiaron desde que vinimos la última vez, cambiaron para mejorar porque el menú estaba algo reducido pero todo muy sabroso.
En fin que afortunadamente salió todo muy bien en el paseíto, una vueltita rápida pero satisfactoria por estos rumbos.
Así que por hoy es todo amigos, pero recuerden que…
…Seguiremos reconfortando…

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