Llegada de la familia
Tratemos temas serios hermanos míos
Resulta que hace dos días, llegaron mi hermana y mi papá, volando directo desde Cancún, no viajan solos, sino que vienen con las cenizas de mi cuñado.
¿Se pueden imaginar lo duro que es ésto? Fuimos a recibirlos al aeropuerto, que es costumbre muy mexicana (o tal vez chilanga), pero, es duro ver como, en la mayoría de los casos, la gente se encuentra en el aeropuerto feliz, gustosa de que llegan los seres queridos, o en ocasiones tal vez un poco tristes, por la partida de alguien a quien no verán en mucho tiempo, pero, aunque sea de esta forma, sabes que ese ser querido se va a vivir aventuras, buenas, malas, regulares, pero aventuras al fin y al cabo...
Por eso nuestra sensación no era ninguna de esas dos, pues, nosotros teníamos una confusión de emociones, claro que emocionados porque mi papá y mi hermana llegaban, pero tristes por el resultado allá en Valladolid y que traían los restos del cuñado.
Fueron semanas caóticas para ellos, con todos los trámites que tuvieron que hacer allá, por lo que cuando los vimos tenían un aspecto más de cansancio que de otra cosa,¡los entiendo!, así que en cuánto llegaron nos dirigimos a casa, para que ellos descansaran, mi hermana se quedó con mis papás, y yo me fui al departamento de ella, en donde tenía la misión de todos estos días: alimentar, cuidad y acariciar a los felinos que son de mi hermana.
Fue muy duro, queridos amigos, es una sensación de impotencia muy fuerte, de verdad, no se lo deseo a nadie, es una dura manera de que te den un trancazo de realidad.
Y a partir de hoy, comenzarán a ocurrir cosas con mi hermana que sé que serán duras, pero no sólo para ella, sino para todos en la familia, así que, no olviden echarnos porras desde lejos, pues ahora, más que nunca lo necesitamos.
FIN
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