Aún más pastel
Bueno pues resulta que cuando uno tiene hijos, en teoría (algunos de nosotros) primero buscamos el bienestar de los chamacos
Esto, normalmente aplica en las cosas sencillas de la vida, como cuando compramos helados y a la nenorra no le gusta el sabor que escogió y prefiere cambiarlo con su papá, o cómo cuando quiere un poco más de crepa, y resulta que uno tiene el último pedacito con más nutella y con la cereza arriba, que estabas guardando para comer con el último sorbo del café, pero terminás ofreciéndoselo.
Resulta que mis papás me ofrecieron ir a comer a algún lugar, por lo que después de pensarlo un poco, decidí que debíamos ir a algunos que tuviera juegos, por la nenorra obviamente, lo que reduce drásticamente las opciones.
Unas de los mejores lugares con esta característica, es nada más y nada menos que El mesón del molinero , famoso por sus platillos exóticos (carne de avestruz, escamoles, chinicuiles, chapulines, etc.) y además tiene un buen espacio dedicado a los chamacos latosos.
Así que una vez decidido el lugar, estuvimos degustando la comida, buena como siempre, con un caldito de camarón que ofrecen como "cortesía" al llegar al lugar, todo muy bueno.
Después de ésto fuimos a pasar un rato a la casa de mis papás, donde hubo: ¡¡Más pastel!! Ahora si mi cumpleaños tuvo explosiones de dulce sabor, con pasteles en todos los lugares a los cuales asistí.
Y con esto cerramos mis festejos de cumpleaños...
... Seguiremos envejeciendo..
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